La mayoría de las veces los matices son usados para decorar, para que algo se vea bonito, agradable a cualquiera de nuestros sentidos. Es más son necesarios, no imagino escuchar una canción sin una voz sutil que coloree el cuadrado ritmo y se convierta en melodía. Pero cuando se trata de decisiones, los matices son la peor cosa que podemos plantearnos para disfrazar las situaciones. Se comienzan a tergiversar las cosas, se llame como se llame, inclusive manipulación. Las decisiones se toman sensatamente y radicalmente y solo quedan dos opciones, si o no.
Una vez una amiga me comento sobre la cantidad de problemas que tenia en su casa, al pedir mi opinión le conteste: Tienes dos opciones, o te la calas o te vas. Claro, si te quedas hazlo porque quieres, porque te sentirás a gusto, porque tu misma cambiaras tu manera de ver las cosas. Pero si sigues con el rollo, entonces vete! Solo hay dos opciones, escoge la que más te gusta! Ella siguió, "pero si me voy extrañare.... bla bla bla" - Quédate - Pero si me quedo... bla bla bla - Vete! - Pero es que... No! Solo hay dos opciones y nada ni nadie deberá interferir en tu desición. No vaciles, decide. No lo disfraces, no postergues lo inevitable con matices.
Daniel
jueves, 25 de agosto de 2011
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